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DEFENSA DE RECURSOS >> LA DEFENSA NACIONAL

Nuestra Constitución posibilita y ordena la defensa de nuestro territorio. A pesar de una cierta modernización de doctrinas y sistemas llevados a cabo a mediados de la década de 1990, durante el transcurso de los gobiernos democráticos posteriores a 1983 en términos generales las FFAA han mermado constantemente sus capacidades de defender la Nación, estando en el día de hoy en un estado alarmante y muy cercano a la indefensión absoluta.

Nunca, desde el advenimiento de los gobiernos democráticos se estableció una política de Estado seria y constante para desarrollar una defensa viable de la República. Siempre se emplearon políticas del gobierno de turno, algunas a favor y otras extremadamente en contra, sin una proyección en el largo plazo.

Se podría rápidamente enunciar las causas que llevaron a esta situación en el ámbito de la Defensa:

1) Falta de una política de Estado de defensa implementada en un proyecto a largo plazo.

2) Fallas en la Política Económica produciendo períodos de inestabilidad que provocaron recortes presupuestarios militares llegando al punto más bajo en la historia argentina, con un 0.5% del PBI, cuando Brasil y Chile varían del 2.5 al 4% de su PBI.

3) Mala gestión de adquisiciones y mantenimiento del material militar, en la política de reclutamiento, profesionalización y mantenimiento de los cuadros militares.

Estas falencias han puesto nuestra capacidad de defensa en jaque. Argentina fue históricamente un país potencia y de referencia a nivel regional discutiendo la hegemonía con Brasil. Hoy hemos quedado absolutamente relegados en comparación de nuestros vecinos, y haciéndonos peligrosamente vulnerables no solo a una hipótesis de conflicto actual sino también con las nuevas guerras que nos podrían tener de protagonistas dentro de un contexto mundial que ve estas debilidades como elementos incitantes.

Las FFAA argentinas no solo han perdido por completo la capacidad de controlar y proteger el territorio nacional, sino que la falta de capacidades son la fuente de posibles peligros para la seguridad nacional al ser incapaces de detener actos ilícitos en las fronteras terrestres, navales y aéreas, constituyendo además una violación directa a la obligación constitucional de proveer la defensa común, y a la actual Ley de Defensa Nacional.


La Ley de Defensa Nacional N° 23.554

Esta ley determina claramente su finalidad:

a) Determinar las hipótesis de conflicto y las que deberán ser retenidas como hipótesis de guerra;

b) Elaborar las hipótesis de guerra, estableciendo para cada una de ellas los medios a emplear;

c) Formular los planes que posibiliten una adecuada preparación de toda la Nación para el eventual conflicto bélico;

d) Elaborar los planes para la conducción de los niveles de Defensa Nacional, correspondientes a la estrategia militar y a la estrategia operacional;

e) Dirigir la guerra en todos sus aspectos, desde el nivel de la estrategia nacional;

f) Conducir las Fuerzas Armadas y los esfuerzos de los sectores del país afectados por el conflicto bélico, en el nivel estratégico militar y en el estratégico operacional;

g) Preparar y ejecutar las medidas de movilización nacional;

h) Asegurar la ejecución de operaciones militares conjuntas de las Fuerza Armadas y eventualmente las operaciones combinadas que pudieran concretarse;

i) Establecer la hipótesis de confluencia que permitan preparar las alianzas necesarias y suficientes, para resolver convenientemente la posible concreción de la hipótesis de guerra;

j) Controlar las acciones de la posguerra.


Hoy no se puede cumplir con ninguno de los puntos que cita la ley. No porque no exista voluntad de las FF.AA de honrar sus objetivos sino que no hay medios para concretarlos. No se puede realizar un despliegue rápido de infantería de ejército si solo se tienen uno o dos aviones de transporte operativos o el EA no disponen de unidades de helicópteros en cantidad para estos fines.Tomando como base principal la Ley de Defensa sumado a las hipótesis de conflicto hace que sea prioritario para la Nación Argentina establecer Políticas de Estado permanentes que enfrentes esta problemática.

Estas políticas de Estado deben tener como compromiso el objetivo constante de ser desarrolladas por sucesivos gobiernos y de ese modo lograr un estándar de defensa que asegure, ante cualquier provocación externa, un poder real de disuasión para evitar el conflicto. Esta capacidad de disuasión no necesariamente debe estar asociada a la idea de fuerzas armadas numerosas y rígidas. Es necesario adoptar modelos de países que han demostrado históricamente éxito garantizado la seguridad de sus intereses e integridad de sus territorios, aún frente a grandes amenazas, donde FF.AA medianas y muy flexibles han presentado un escollo importante que ha intimidado a posibles adversarios de atacarlos.

La inversión y mantenimiento de los recursos de Defensa deben ser correctamente dirigidos, desarrollando los medios más eficaces para el seguimiento tanto de los fondos destinados como de los materiales obtenidos. Un uso racional y coherente de esos recursos para comprar material, y por sobre todo, el imitar procedimientos implementados por países como Brasil, Turquía, o Corea del Sur para impulsar las industrias nacionales mediante estas inversiones, con la norma de transferencia de tecnologías (ToT) que permitan no solo la producción bajo licencia o la coproducción local con asistencia de los países productores es capital. Estas políticasimpulsarán el desarrollo de industrias locales que puedan hacer uso de esas tecnologías no solo en el mercado militar, sino en el civil, lo que se conoce como industrias de alta tecnología de uso dual.

Las ventajas de implementar programas de Estado para la Defensa incluyen:

1) Protección eficiente de la Nación

2) Profesionalización del personal militar

3) Adquisición de Sistemas de Armas de tecnología moderna con ToT con la producción local

4) Adquisición del Know How asociado a los Sistemas de armas modernos

5) Desarrollo de industrias locales de alto valor agregado de uso dual

6) Generación de gran cantidad de empleos civiles de alta remuneración

7) Ingreso de divisas por los productos y servicios de alta tecnología exportados a lo largo de toda su vida útil. 

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